sábado, septiembre 23, 2017
Iglesia de Dios Territorio Centro

Camino Largo,

pastor febrero 10, 2017 Estudios Biblicos Comentarios desactivados en Camino Largo,

Recuerdo cuando llevé a mis hijas de excursión a un cerro cercano a mi casa, la idea era conquistar la cumbre a 776 metros sobre el nivel del mar. Habían dos opciones para llegar, la directa y la que rodeaba el cerro. La primera opción la descarté de plano porque la subida era muy empinada, el camino era irregular y había peligro de derrumbes (yo ya he subido por ese camino pero sólo, y no estaba dispuesto a arriesgar a mis niñas). La segunda opción fue la que elegí, pues se trataba de un camino para los que practican “senderismo de montaña”, por tanto está en muy buen estado aunque esto significa rodear el cerro y caminar durante 2 horas. A esta opción se la conoce como “el camino largo”.

Cuando íbamos a media jornada mis hijas exclamaron, “¡papá, era mejor el otro camino!”. Sus rostros evidenciaban cansancio, molestia y un tanto de desánimo…, era obvio, “el camino largo siempre cansa”.

Entonces les dije:

“A veces será necesario tomar este camino, en otras no te quedará más opción ––como fue el caso de los israelitas en el desierto––, y a veces sus propias decisiones harán que tomen el camino largo. En fin, la ruta hacia el éxito no siempre es como se planea”.

Y después de transitar por el camino largo más de dos horas mis hijas y yo llegamos a la cumbre, y una sonrisa de victoria se dibujó en ellas…, ¡lo habíamos logrado!

¿QUÉ ES EL CAMINO LARGO?

Déjame ponerlo de la siguiente manera, seguro te identificarás: Quizá tu estado financiero es el mismo desde hace un año, a pesar que has orado, declarado y hecho todo lo que se espera que hagas para que tus finanzas mejoren, sin embargo siguen igual o peor que antes; Quizá tu salud no ha mejorado y llevas así años sin ver una mejora real; Quizá tu matrimonio, tu familia, tu vida espiritual, tu proyecto, tu ministerio, tu emprendimiento no logra surgir, no levanta, no despega y te preguntas, ¿qué pasa? ¿qué estoy haciendo mal? ¿será que Dios se olvidó de mí? Entonces miras para atrás y te das cuenta que has caminado un largo trecho y aún no llegas a destino y eso te cansa, te desespera y tus ánimos bajan. Tu corazón entonces desfallece y te preguntas si vale la pena seguir…, ¡el cansancio del camino se ha apoderado de ti! No obstante, ha diferencia de los que no han intentado nada, tú lo has intentado todo y en cambio sigues en la batalla con apenas un suspiro de esperanza que cada vez se disipa más. Por tanto, “EL CAMINO LARGO ES CUANDO DEBES LUCHAR MÁS DE LO QUE PENSABAS Y EL CANSANCIO TE HA PASADO FACTURA; ES CUANDO LA RUTA A TU DESTINO DEMORA MÁS DE LO QUE HABÍAS PLANEADO”.

Y eso fue justamente lo que les ocurrió a los israelitas cuando iban camino a Canaán, la Tierra Prometida, la ruta planeada no resultó tan corta como lo habían pensado pues el rey de Edom no los dejó pasar por su territorio obligándolos a dar un gran rodeo. Mira cómo el autor sagrado relata este asunto en Números 20 y 21.

Números 20:14-20,

“Desde Cades, Moisés envío emisarios al rey de Edom, con este mensaje: «Así dice tu hermano Israel: “Tú conoces bien todos los sufrimientos que hemos padecido. 15 Sabes que nuestros antepasados fueron a Egipto, donde durante muchos años vivimos, y que los egipcios nos maltrataron a nosotros y a nuestros padres. 16 También sabes que clamamos al Señor, y que él escuchó nuestra súplica y nos envió a un ángel que nos sacó de Egipto. »”Ya estamos en Cades, población que está en las inmediaciones de tu territorio. 17 Solo te pedimos que nos dejes cruzar por tus dominios. Te prometo que no entraremos en ningún campo ni viña, ni beberemos agua de ningún pozo. Nos limitaremos a pasar por el camino real, sin apartarnos de él para nada, hasta que salgamos de tu territorio”».

18 Pero el rey de Edom le mandó a decir: «Ni siquiera intenten cruzar por mis dominios; de lo contrario, saldré con mi ejército y los atacaré».

19 Los israelitas insistieron: «Solo pasaremos por el camino principal y, si nosotros o nuestro ganado llegamos a beber agua de tus pozos, te lo pagaremos. Lo único que pedimos es que nos permitas pasar por él».

20 El rey fue tajante en su respuesta: «¡Por aquí no pasarán!»

Y salió contra ellos con un poderoso ejército, 21 resuelto a no dejarlos cruzar por su territorio. Así que los israelitas se vieron obligados a ir por otro camino.

Números 21:4,

“Después partieron del monte de Hor, camino del Mar Rojo, para rodear la tierra de Edom; y se desanimó el pueblo por el camino”.

¿ALGUNO DE USTEDES ESTÁ TRANSITANDO EL CAMINO LARGO?

Yo lo he transitado en muchas ocasiones ––y creo que aún lo estoy haciendo––, por eso escribo con propiedad las siguientes líneas: Yo sé que el camino largo cansa, uno quisiera que fuese más fácil, ya sabes, tomar el camino directo hacia el éxito “así como otros lo han hecho”, o al menos eso pensamos cuando vemos que los demás llegan a Canaán y nosotros no. Es que Edom se te opone, Edom te dice “¡por aquí no pasarás!” y has debido rodear la montaña hasta el límite de tus fuerzas. Edom toma muchas formas y nombres: una enfermedad, un accidente, una relación rota, un negocio que no resultó, un vicio que te tiene atado, un esposo maltratador, unas cuentas sin pagar que te tienen ahogado hasta el cuello, en fin, toda clase de cosas pueden pararse frente a ti para impedir que llegues al puerto de la felicidad, entonces te ves obligado a rodear, no hay más, es la única opción viable y esto significa más tiempo, más sacrificio, más ajustes, más aguante, más paciencia, más de todo…, ¿estás dispuesto a caminar esa ruta? ¿sabes cómo hacerlo?

8 CONSEJOS DIVINOS

Como peregrino del desierto he experimentado el camino largo y he aprendido algunos trucos que hoy comparto contigo a fin de que tu viaje sea más seguro, no menos corto, pero sí más efectivo (el camino largo es algo que muchas veces no podremos evitar).

1. ¡CIERRA TU BOCA! No critiques, no reclames, no maldigas, no declares pobreza, simplemente niégate a anular tu destino: “Pon guarda a mi boca, oh Jehová; Guarda la puerta de mis labios” (Salmos 141:3).

2. COMBATE LA INCREDULIDAD. La falta de fe es quizá la forma más efectiva de acabar con las esperanzas de un individuo o nación. ¿Qué hacer? Creer aunque no se vean resultados aparentes: “Jesús le dijo: ¡Todo es posible para el que cree!” (Marcos 9:23).

3. ABANDONA EL CLUB DE LOS AMARGADOS. Aléjate del 97% de aquellos que sólo critican y no hacen nada por solucionar el problema, de aquellos que murmuran, mienten, son hipócritas, y que transmiten emociones negativas a su alrededor. No te juntes con ellos, no comas con ellos, no camines con ellos, no vayas donde ellos van, simplemente aléjate: “Camina con sabios y te harás sabio; júntate con necios y te meterás en dificultades” (Proverbios 13:20).

4. ACOMODA TU CARGA. Adaptarse a los cambios ––aunque éstos no nos gusten––, es una manera sabia de vivir a las adversidades y así poder llegar a la meta: “Haznos entender que la vida es corta, para así vivirla con sabiduría” (Salmos 90:12).

5.CAMINA LA SEGUNDA MILLA. ¿Quién dijo que sería fácil? ¿te hiciste falsas expectativas verdad? ¿planificaste y los planes no resultaron? ¡Bienvenido a la vida real! Aprende a caminar la segunda milla, a avanzar a pesar de que no quieras, eso hacen los triunfadores: “Y a cualquiera que te obligue a llevar carga por una milla, ve con él dos” (Mateo 5:41).

6. DISCIPLINA TU DECEPCIÓN. Deja de llorar, deprimirte, tener miedo y culparte; usa esa energía en algo positivo como crear un porvenir mejor para ti y los tuyos: “Hermanos, yo sé muy bien que todavía no he alcanzado la meta; pero he decidido no fijarme en lo que ya he recorrido, sino que ahora me concentro en lo que me falta por recorrer” (Filipenses 3:13).

7. VISUALIZA TU OBJETIVO. Aunque el cielo esté nublado sabes bien que sobre las nubes hay un sol que brilla. Lo mismo es en tu situación: “Levántate, resplandece, porque ha llegado tu luz y la gloria del Señor ha amanecido sobre ti” (Isaías 60:1). No te fijes en lo mucho que te falta por recorrer, mira tu meta, ¡esa es tu recompensa!

8. RÍE, ORA, DA GRACIAS. “Estén siempre contentos. Oren en todo momento. Den gracias a Dios en cualquier circunstancia” (1ª Tesal. 5:16-18).

CONCLUSIÓN.

La vida es dura, ¿quién dijo lo contrario? A veces las cosas no salen como quisiéramos, pero debemos continuar, ¿por qué? porque fuimos diseñados para ser viajeros del cosmos, peregrinos de las rutas que el Creador construyó para nosotros. ¿Es fácil esto? claro que no; sin embargo, con la ayuda de Dios es posible transitar “el camino largo” porque al final de éste nos espera Canaán. Yo sé que algunos de ustedes están cansados, frustrados, amargados y faltos de esperanza, ¡el camino largo los ha atrapado!, ¿pero saben? a pesar de todo lo único que pueden hacer es tomar un descanso, reponer fuerzas y seguir. Hacer esto es lo que los mantendrá vivos. Avanzar a pesar del cansancio te permitirá llegar a la meta…, ¡ÁNIMO!

Like this Article? Share it!

About The Author

Comments are closed.